viernes, 19 de octubre de 2012

Sin remedio

Me da rabia porque siempre vuelvo. Es inevitable. O lanzo el ordenador por la ventana (con el riesgo de causar más daño de lo necesario) o esto no va a tener fin. No es que me plantee dejar de escribir porque sí. No em planteo nada. Simplemente, me distraigo con otras cosas. Hasta que vuelve el (adjuntar adjetivo aquí) día en que me da por volver a escupir palabras en la pantalla. Como hoy. Malditas letras, ¡cómo me gustan!

Préstamo de vista

Te dejaría usar mis ojos aunque fuesen sólo unos minutos. De verdad que no me importaría. Valdría la pena y sería para bien. Me quedaría a ciegas sólo para que tú te pudieses ver como te veo yo. Esa expresión corporal cuando nos saludamos que sigue igual de tímida e inocente que aquellos fríos días de enero de 2011. Ese primer abrazo que da el pistoletazo de salida a nuestros momentos de  felicidad. Verías la cara más expresiva, más amable, más divertida y más bonita. Tu mirada se pararía irremediablemente en esos ojos tan profundos. Alucinarías al ver cómo la luz cruza ese pelo rubio sin ni siquiera despeinarlo.

Sólo con la vista ya tendrías suficiente para captar la felicidad que desprendes. Esa amabilidad y empatía que se gana la confianza de cualquiera. Te encontrarías con una persona imaginativa, risueña y cariñosa. Una de esas personas con las que compartirías un taxi sin ni siquiera conocerla. 

Y entonces entenderías que mis ojos no me engañan. Que lo veo así. Que te veo así.

lunes, 28 de mayo de 2012

Foc de Camp

Del silencio a las risas en cuestión de segundos. Afina la guitarra que esto va para largo y las cuerdas son nuevas. La audiencia es reducida pero animada. Hay ganas de cantar, hay ganas de reírse hasta de nosotros mismos. A la izquierda, montaña; a la derecha, más montaña. El fuego calienta, aunque tampoco hace frío. Sí, el verano está a la vuelta de la esquina. Arriba las estrellas brillan pidiendo una frase ñoña que nunca llega. Quiero tocar, pero me falta reunir todavía más valor, "vale, canto si él lo hace primero". A mi lado te vas quedando dormida aunque en breves voleras a despertar con ganas de animación. En el paladar el sabor de una cerveza que no conozco pero que está la mar de buena. ¿La Playa? Pues valor y a La Playa. "No sé si ya me recuerdas..." ¡Qué buenos eran entonces! Te despiertas, sonríes y se te escapa un beso. Otra vez a afinar, que el coro se va animando. No me la sé, pero oye, cantada a capella no quedará nada mal. El fuego ilumina escenas únicas como una botella de Martini que va de mano en mano (boca en boca). Vamos a seguir tocando. Entono dos palabras, vosotros las seguís. Eso es hacer feliz al que toca. Si antes me faltaba valor para cantar, temo que ahora me sobre. Pero me miras, y aunque esté en medio del estribillo, te acercas más y me dices que me pongo guapo cuando toco. Sigo cantando, pero pienso en ti. Se hace tarde, pero con la música parece que el tiempo y sus medidas se hayan reinventado. Además el fuego se aviva y da más luz. ¡Qué bien te sienta la montaña! En un momento de despiste toco y canturreo algo que sólo tú y yo conocemos. "Desde aquí desde mi casa..." Estás guapísima. La noche nos llama la atención y el cansancio nos llama a sus brazos. Aunque la espalda no este fina, el sueño es poderoso. Va, unas últimas lentas y a la tienda. El fuego se va apagando y la oscuridad se nos traga por momentos. Saco la cámara de los recuerdos y hago una captura memorable.

martes, 8 de mayo de 2012

Chupito de piña

Vuelvo en ferrocarril del centro de la ciudad. Me siento en uno de los últimos asientos del vagón. Además lo hago desafiando a mis principios, mi salud y mi integridad: dándole la espalda a la dirección de la marcha. Una auténtica locura para lo que yo soy. No hay demasiada gente en el vagón, se respira una tranquilidad agradable para ser un viernes tarde. Quizás es por eso que me llegan al oído las palabras que intercambian mis vecinos más cercanos dentro del vagón. Él está sentado mirando hacia mi y ella enfrente de él, dándome la espalda. Lo único que puedo ver de ella es su melena castaño-rubia y un brazo que asoma por el lado del asiento. El brazo termina en una Blackerry que en ningún momento dejará de estar en funcionamiento. Él tiene el pelo negro, rizado. Viste un jersey azul marino por el cual asoma el cuello blanco de la camisa. (Supongo que) cuando habla con ella la mira a los ojos, pero tiende a acercarse la mano a la cara como para rascarse pero no termina de ser un gesto demasiado definido. No suelo escuchar conversaciones ajenas, pero creo que esta vez el espíritu periodístico que llevo dentro me traiciona o quizás es simplemente una forma de amenizar el trayecto. 

A continuación presento la conversación que escuché entre mis dos desconocidos acompañantes. Agárrense fuerte.

Hablan sobre el colegio. En ningún momento queda claro de qué escuela están hablando, pero pronto me doy cuenta de que no van a la misma ya que él le está preguntando sobre sus asignaturas. Él no deja de mirarla cuando habla. Habla con naturalidad, pero lo hace con continuidad, como si tuviese miedo al silencio. Podría arriesgarme y decir que a él le gusta ella, o por lo menos que está intentando por todos los medios parecer simpático y generar el interés de ella. Ella no le presta demasiada atención. Desde mi posición puedo ver cómo salta de una conversación a otra con su aparatito. 

- ¿Y haces Economía? ¿El año que viene también tendrás Economía? -pregunta él cuando empiezo a escuchar.

- Sí, justo tengo que estudiar Economía este finde. Pero el año que viene ya no hago. Lo que sí hacemos los dos años es Empresa -contesta ella sin ponerle demasiado interés al asunto.

-¿Y qué hacéis en empresa?

- No sé.

-¿Cómo que no sabes? -pregunta bastante incrédulo él.

- Pues eso, no sé muy bien qué es lo que estamos haciendo, pero me encanta. Sí, me gusta mucho, y además mi profesor es de ESADE.

En este punto me doy cuenta de que la conversación entre los dos alumnos de primero de bachillerato promete. Es él quien vuelve a la carga.

- ¿Y hacéis deporte?

-Sí, hacemos una semana físico y la otra deportes tipo fútbol, basket y alguno otro. Está bien porque juego a fútbol con Fulanito (no escucho bien el nombre, pero en el tono de ella intuyo que es el mozo que la hace suspirar ). Es muy bueno. Me ha dicho que juega desde los 3 años.

-¿Eso te ha dicho? Bueno, no significa nada. En el fondo todos dicen que juegan desde muy pequeños y eso no es ninguna garantía de que luego sean buenos.

Bien campeón, ahí le has dado. Lástima que este comentario no le ayuda en absoluto.

-¿Y tú haces algún deporte fuera del colegio? - pregunta rápidamente él para evitar una catástrofe.

- No... ¡Bueno sí! Juego a paddle. - contesta ella, que tiene muy dominado eso de hablar mientras sus dedos teclean a cien caracteres por segundo.

-Oh, podríamos jugar algún día, seguro que te gano -bromea él

-No sé, creo que no dará tiempo porque en cuanto acabe el cole me voy todo el verano a Menorca.

Aquí él parece venirse abajo. Pero es un luchador y decide tantear otros terrenos.

-¿Y hoy no sales?

- ¡Que va! Tengo que estudiar. Pero mañana saldré, después de ir al Camp Nou.

- Pero si el partido es tarde igual acabas a las 00:30, eso ya sería tarde para salir.

El pobre chico no sabe que está ante una mujer y no una chiquilla de primero de bachillerato. Ella no contesta. Me la imagino pensando "¿Tarde a las 00:30? Vaya pringado. Con mis amigas como somos más mayores, guapas, maduras, locas salimos a las 2:00 MÍNIMO". Igual no lo está pensando y se lo está comentando a alguna de sus bf (para los no simpatizantes con el mundo juvenil "best friends"). Finalmente, él tira la casa por la ventana.

-Debería bajarme aquí, pero sigo hasta tu parada y te acompaño a casa.

-¿En serio? No deberías, no hace falta.

-No pasa nada, luego iré a casa de un amigo que vive por allí.

Finalmente llegan a la parada. Se bajan y los veo caminar por el andén. Ella delante, sin despegar los ojos de la Blackberry. Él detrás, como una sombra, pero con una sonrisa de esas que dan lástima. Lástima porque todo apunta a que va a ser el blanco de todo tipo de comentarios ofensivos cuando nuestra protagonista salga esta noche con sus amigas. Una noche de fiesta loca y desenfreno entre chupitos de zumo de piña que "suben un montón tía".


lunes, 7 de mayo de 2012

martes, 20 de marzo de 2012

Okupa

Sin quererlo me he convertido en un okupa. Vivo en otra vida, pero no debo ser un okupa convencional, porque mi vida no la he abandonado. Mi habitación sigue siendo mi habitación, mi cuarto de baño continúa siendo mi cuarto de baño. Ni siquiera me he separado de mi nevera. Pero hay momentos en los que estoy mejor en otro sitio. Me instalo, me pongo cómodo y disfruto de ese pequeño placer de estar a gusto en una vida que no es la mía. Acabo de caer en la cuenta de que llevo haciendo esto unos cuantos meses. Un año y pico.

¿Me gusta? Me encanta. Pero no abuso. No, de eso nada. Si me he instalado en otro sitio es porque quien manda en ese sitio me deja. No sólo me deja entrar y ya está, se preocupa por que esté a gusto y por que no me de por irme. ¡Irme! De eso nada. Aquí se está de Maravilla. No hay motivos para dejar de hacer esto, que yo sepa, la disciplina okupa que yo practico no es ilegal.

"Sin quererlo me he convertido en un okupa"...
Bueno, quizás sí que lo he querido.

miércoles, 8 de febrero de 2012

8 · (12+1)

Bonita ecuación (o lo que sea). Sí sí, eso que veis en el título. A eso me refiero. Últimamente me gustan más y más los números (no he bebido, lo prometo) y no es porque empiece a entender las clases de Estadística de este trimestre. No me gustan todos los números ni todas sus combinaciones, por supuesto. Me gustan nuestros números y nuestras combinaciones. Justamente hoy, y ningún otro día más, se da la combinación de arriba. Para ser más precisos, esta combinación empezó hace casi 24 horas, así que podría decirse que estoy apurando los minutos que le quedan de vida.

Lo mejor de este tipo de números es que van a seguir creciendo y creciendo. No sé ni que tipo de correlación llevan, pero siempre son ascendentes y constantes. Y el de hoy no hace más que transmitirme cosas buenas. Creo que me hubiese gustado mucho plantarme en medio de la calle con una gran pancarta con el 8 ·(12+1) escrito en ella. Con una sonrisa bien grande y esa actitud tipo "regalo abrazos". La ocasión lo merece. Me gusta pensar que llegarán días en los que ni habiendo cientos de números dejaran de gustarme estos números. Cuantos más mejor.

Y habrá muchos, y muchos más.

viernes, 6 de enero de 2012

Ilusión (mi regalo)

A parte de algún que otro regalito, lo que me gustaría pedirle a los reyes, aunque sé que la cosa no pinta muy bien, es levantarme mañana con un manto de nieve cubriendo el paisaje y las casas. Así podría salir de casa y sentir el auténtico invierno. Miraría hacia arriba y vería las cumbres blancas acariciando el cielo. Sonreiría y volvería a casa para prepararme para un paseo. Saldríamos los dos. Bien abrigados para no pasar frío y poder disfrutar del día sin coger un resfriado de esos que estropean días perfectos. Caminaríamos sin un rumbo determinado durante el tiempo que nos apeteciese, ni más ni menos. Llevaría conmigo la cámara de fotos, para poder capturar el momento en el que los copos rozasen sus mejillas. En algún momento se declararía la guerra de bolas de nieve, que terminaría con un tratado de paz que anunciaría la hora de volver a casa. Allí encendería la chimenea para podernos estirar frente a ella después de un buen caldo calentito. Pondría un buen vinilo en mi flamante tocadiscos y dejaría que el sueño se apoderase de nosotros.

Ahora mismo escucho el viento soplar con fuerza por encima del tejado. Sé que todo apunta a que nada de lo que escrito arriba sucederá mañana, pero no pierdo nada por irme a dormir con esa ilusión. Además, que no suceda el día de Reyes no significa que no pueda pasar cualquier otro día de este invierno. ¿Para eso son magos y pueden hacer lo que quieran, no?

jueves, 5 de enero de 2012

Fotos para el recuerdo

Me encanta hacer de mis ojos una cámara de fotos. Enfocar bien, buscar el mejor plano, esperar el momento adecuado y disparar. Lo hago constantemente, es una forma de recordar momentos que creo que vale la pena que permanezcan en la memoria. A veces cuando vuelvo la vista hacia estas "fotografías" veo que la imagen ha quedado movida, pero con que sea capaz de distinguir el momento y a partir de allí recomponer el recuerdo, soy feliz.

El momento más importante y en el que más me esfuerzo para que la imagen quede nítida en mi carrete mental es el de las despedidas. Una despedida, si no estoy equivocado, implica el hecho de que te vas a separar de algo o alguien durante un periodo de tiempo. En ocasiones sabes exactamente cuándo llegará de nuevo el reencuentro, pero otras veces no queda claro o sencillamente es un misterio. Por eso creo que es importantísimo recordar lo mejor posible cada instante de esa despedida. Es la última imagen que nos va a quedar grabada en la memoria de aquella persona a la que puede que no veamos en un tiempo. La "fotografía" que observaremos cuando necesitemos la lejana compañía de quien hay en ella.

Yo de momento llevo a mano el recuerdo de esa rápida despedida entre coches en marcha a punto de tomar direcciones distintas. En esa foto la veo protegida por montañas y con una sonrisa que indica que es un adiós corto. Creo que me ha quedado una fotografía preciosa y que la voy a dejar en la mesita de mi mente porque estos cuatro días la voy a ir mirando con bastante frecuencia.

miércoles, 4 de enero de 2012

Yo me refería a esto


Cuando hablé de esto:

http://javipiesplanos.blogspot.com/2011/04/volver-es-lo-que-quiero.html

Me refería a la foto que tenéis arriba

martes, 3 de enero de 2012

Año Nuevo (Nuestro)

Primera entrada del 2012 y me temo que empiezo el nuevo año como el anterior: con un cataclismo de emociones. Ya estamos a 3, pero qué queréis que os diga, he querido disfrutar al máximo la entrada del año y no estaba yo como para sentarme frente al ordenador a escribir. El año empezó en una noche que pasó demasiado rápida pero cargada de momentazos. Caras sonrientes, amigos, marcha, no demasiado frío y lo mejor de todo: que nos cantasen el cumpleaños feliz.

Suele decirse aquello de "esperemos que este año sea mejor que el anterior". La verdad es que el país no está ni mucho menos en su mejor momento y la cosa debe mejorar. Pero en lo personal me conformaría si me dijesen ahora que el 2012 será igual (ni peor ni mejor) que el 2011. Lo digo en serio, pero lo que pasa es que seguro que será mejor. Pero aunque el nuevo año supere a su predecesor, éste va a quedar grabado en mi memoria para siempre. No voy a hacer ahora un resumen del año porque el sueño me abatiría antes de llegar al segundo mes, pero puedo asegurar así, en una sencilla frase de un sencillo blog, que este año he sido plenamente feliz. Momentos bajos siempre se tienen y seguro que habré tenido mis momentos de debilidad este año, pero os aseguro que todo lo malo, si realmente ha habido algo considerablemente "malo", quede desdibujado por los buenos momentos que me ha(s) regalado (en) el 2011.

Y lo que si que puedo hacer, que no cuesta tanto (pero no por ello pierde significado) es agradecer a todos aquellos que habéis sido partícipes de mi felicidad: mi familia, los barneys, los periodistas, los politólogos, Thursday Ride, todos aquellos que habéis venido a un concierto nuestro, los de las montañas, los de las Park Sessions, los parques, Barcelona, el Valle, los grupos que he escuchado por mis altavoces durante el año y sobre todo y especialmente tú.

Desde el 1 hasta el 1, pasando por 365 días maravillosos. Desde la montaña hasta la montaña, pasando por la ciudad, los viajes en coche, en tren, en avión y caminando. Desde el invierno hasta el invierno, pasando por una primavera preciosa, un verano inolvidable y un otoño para redondear el año. Gracias.

No sabéis lo afortunado que me considero.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Envidia animal


Mañana empiezo exámenes. Ya se sabe, estos días toca estudiar (mucho) y de vez en cuando padecer un poco de ese mal llamado estrés. Son aquellos días del año en los que te das cuenta de lo relajados que son la mayoría de los días del año si los comparas con lo que estás viviendo ahora. Pero lo que más tiendo a hacer es mirar a Ness y envidiar con todo mi ser su vida perruna libre de estrés y de preocupaciones.

domingo, 11 de diciembre de 2011

De castillos, princesas y príncipes en Suzukis

Graduados con nota en eso de pasarlo bien,
riéndole las gracias al destino que hace un
año nos hizo chocar entre el frío y la nieve.
cuando pienso y miro atrás no soy capaz de
imaginar estos días sin tanta carretera para
asediar ese pueblo escondido al que voy a
salvarte tarde tras tarde, día tras día.

Primero la vergüenza, luego llega aquella
oscuridad en la que los grados bajan y
relucen los besos escondidos en sonrisas.

Todavía nos queda lo mejor. No hace falta
organizar nada porque nos va a salir bien.
"debe ser la Navidad" dicen. Creo que son
otras cosas las que me hacen ser feliz.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Un gran año (de directos)

Sí, mi mente está más que centrada en los exámenes que vienen la semana que viene. Me ha costado lo suyo concentrarme y mentalizarme para lo que viene, pero ayer ya tuve mi dosis de auto motivación y ahora puedo verlo todo con una perspectiva optimista. Quizás el motivo de este estado de felicidad sea el seguido de conciertos que vienen y que prometen ser memorables. Esta vez no hablo de Thursday Ride (también espero que caiga alguno pronto) sino de mis bandas favoritas, que al parecer se han puesto de acuerdo para alegrarme el 2012.

El próximo jueves 15 de diciembre llegan a Barcelona nada más y nada menos que los Red Hot Chili Peppers. Durante mucho tiempo afirmé que eran mi banda favorita. Si no me equivoco su camiseta fue la primera que me compré de algún grupo musical y "Under The Bridge" sigue siendo una de mis canciones favoritas de todos los tiempos. Solía decir que mi sueño e ilusión era ver a estos tres grupos: The Beatles, Oasis y Red Hot Chili Peppers. El primero, desgraciadamente, no sucederá. De Oasis todavía tengo la esperanza de una reunión en 2015 para conmemorar el lanzamiento de Morning Glory en su 20 aniversario. Veremos si los Gallagher se lo piensan. Noel ya ha comentado que a él (y a su bolsillo, para qué engañarnos) no le importaría. Finalmente, el deseo de los RHCP está a una semana de cumplirse. Y me cuesta expresar la ilusión que me hace. Aunque esté en medio de exámenes, pienso disfrutarlo al máximo, que para eso he estado esperando este tiempo.

El 28 de enero (sábado) tomarán el mismo escenario que los RHCP los británicos Arctic Monkeys. Perdí la fe en ellos cuando publicaron su tercer álbum, desastre (en mi opinión) que se podía oler en algún tema de su segundo disco. Es lo que pasa con bandas que tienen un álbum debut histórico. Pero consiguieron ganarse (con creces) mi profunda admiración con Suck it and See, su flamante cuarto álbum, un regreso a sus inicios pero todo barnizado con Rock del bueno. Dicen que en sus directos ellos van un poco de "sobradillos". Puede ser, pero mientras la setlist valga la pena y toquen como suelen hacerlo, yo seré feliz. Eso sí, sé que la han dejado un poco de lado estos últimos años, pero sería un detallazo que tocasen "Mardy Bum". Ah, ojo al posible final con la maravillosa "505" junto con Miles Kane, que teloneará a los de Alex Turner.

Sólo 4 días después del concierto de los Arctic, me sentaré en una de las butacas del Palau de la Música Catalana para escuchar a nada más y nada menos que los actuales reyes del rock y la música independiente española: Vetusta Morla. Sin duda han sido para mi el descubrimiento del año. Su álbum debut Un Día en el Mundo es sin duda alguna una reliquia y se ha metido en mi top 3 álbumes preferidos junto a Is This It de The Strokes y Whatever People Say I am that's what I'm not de Arcic Monkeys (en efecto, dos de ellos los voy a poder escuchar en directo, lástima de The Strokes). Su segundo disco lo he empezado a escuchar recientemente y aunque no es tan bueno como el primero, a cada escucha va mejorando.

De estos tres conciertos que ya he comentado tengo la entrada. Sí, este año, como decimos aquí, he fet gasto. Pero en el calendario hay más conciertos que parecen muy interesantes: A finales de febrero cerrarán su larga gira en la sala Apolo los geniales Delafé y las flores azules. Si voy, sería mi cuarto concierto de ellos en poco más de un año y cada vez que he ido a alguno me he llevado algún recuerdo que guardo en mi habitación como tesoros. Hace unos días se anunciaron un buen puñado de bandas para el Primavera Sound 2012. No conozco a casi ninguna, pero no pude ocultar mi sonrisa cuando vi confirmados a The XX y a Franz Ferdinand (estos últimos presentes en el repertorio de los dos últimos conciertos de Thursday Ride). Veremos si hay posibilidad de verlos. Y ya que estoy, ojo con la banda emergente de Barcelona del momento: Chinese Chirstmas Cards. Acaban de sacar su álbum debut y sigo pensando que su música es muy pero que muy buena. Van haciendo conciertos, seguro que alguno cae (ya los vi presentar el álbum en el FNAC).

Con este panorama sólo me queda decir: ¡A disfrutar!

lunes, 5 de diciembre de 2011

Nada mal


Ha habido discusiones, cientos de ellas. Algunas pronosticaban lo peor y otras servían para que reaccionásemos a tiempo. Me recuerda un poco a aquello que decían en Los chicos del coro: "acción, reacción". Tampoco es algo sobrenatural, ni mucho menos. Somos 5 y es difícil que sepamos llevar el timón del barco hacia el mismo puerto. Los Beatles se insultaban, los Stones se robaban a las novias, los hermanos Gallagher convivieron en el grupo que revolucionó la música en los años 90 entre insultos, peleas, conciertos cancelados e instrumentos destrozados. Nosotros no somos más que 5 amigos que nos esforzamos una vez a la semana por ir creando lo que más nos puede gustar: la música.

Me he dado cuenta de que nuestras discusiones suelen tener un final feliz, y que cuanto más grande es el conflicto y más es el esfuerzo que metemos para solucionarlo, mayor es el beneficio. Podríamos decir que se trata del Teorema de Thursday Ride. Estas últimas semanas han sido la prueba empírica de esta pequeña teoría que me acabo de sacar de la manga ante todos ustedes. Tenemos dos canciones nuevas en el horno, una de ellas recién estrenada en un escenario. Parece que la creatividad ha vuelto a los ensayos. Por primera vez parece haber un consenso libre de disputas sobre las covers que preparamos para los conciertos. En un fin de semana hemos pisado uno de los escenarios más emblemáticos de Barcelona (razzmatazz2, aka The Loft) para ofrecer el primer concierto del curso y hemos grabado dos temas propios en un estudio profesional que ahora mismo están siendo mezclados y pulidos. Hoy, si las cosas van bien, la revista digital Bcn or Die publicará una entrevista nuestra. En el horizonte empiezan a tomar forma algún que otro concierto benéfico y esperemos que más grabaciones, que para qué negarlo: nos lo pasamos como críos en el estudio (en el fondo somos unos "críos" en esto de la música)

Son motivos más que suficientes para que esté feliz y orgulloso de pertenecer a este grupo. Creo que cuando hace unos cuatro años empecé a hacer ruido con Salva no se me pasaba por la cabeza vivir un fin de semana como el pasado. Vamos haciendo, poco a poco y sin querer obrar milagros. Porque en el fondo seguimos siendo estudiantes, cada uno con sus objetivos y sus expectativas, pero me gusta ver que cada viernes, cuando nos reunimos en el sótano un par de horas, nos vamos entendiendo cada vez más. Y del entendimiento sale la música y la diversión.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

(Soy un) agonías

Luchar contra lo inevitable. De entrada es un objetivo fastidiado. Pero tampoco es una promesa falsa. Sencillamente, es una realidad a la que hay que intentar darle un giro. Las ganas no me faltan, la conciencia de saber lo que debo hacer está allí. Pero desaparece justo cuando no debe. Cuando ese "otro yo" aparece de la nada y lo estropea todo.

Cansa. Porque yo lo puedo sufrir, pero el resto no tiene que soportar esa respiración agitada, esa no-sonrisa, esos gritos y esos oídos que dejan de escuchar. No soy yo, pero sale de mi. Me disgusta y no trae más que malos ratos que nadie se merece. Aunque repita mil veces que no volverá a pasar, ¡Zas! ya estoy de nuevo subiéndome por las paredes. Lo siento mucho.

He dicho que no volvería pasar. Me duele pensar que igual no es así, pero me motiva creer que poco a poco esto va a ser historia. ¿Y por qué lo pienso? Básicamente porque estás tú.

(y tú no te lo mereces)

martes, 8 de noviembre de 2011

Un año de andar con pies planos

Hace un año llegué a casa cansado tras un largo lunes en la universidad. Pero llegué cargado de optimismo y con un sobresaliente bajo el brazo, motivo de alegría para cualquier estudiante. Tenía que expresar esa alegría y se me ocurrió que la mejor manera de hacerlo sería haciendo algo que realmente me gustaba: escribir. Un blog, la idea ya estaba. Ahora me faltaba un título. Por si todavía no ha quedado claro, tengo los pies planos ("como los de un oso" solían decir los médicos que me vieron de pequeño). Ni que eso fuese un problema. Nada de eso. Siempre me ha hecho gracia el término "pies planos". Suena ligero, fácil, sencillo y gracioso. Por alguna razón que todavía desconozco, se me ocurrió usarlo como título. Desde aquel día no he cambiado el título ni una sola vez. No sé, me siento satisfecho (e identificado) con él.

Como ya dije en su momento, el blog no iba a tener una temática determinada. Se trataba de una libreta en blanco donde pudiese apuntar lo que se me pasaba por la cabeza: lo que me motivaba, lo que me preocupaba, lo que me agobiaba, lo que me hacía sonreír, lo que me sacaba de quicio... Mil estados de ánimo que iban desfilando por mi mente y otras mil situaciones que me iban sorprendiendo. Nadie me avisó de que aquello acabaría siendo un lugar donde acabaría sincerándome, donde el hecho de escribir algo y después hacerme el loco sobre ello me hiciese pasar uno de los momentos más largos y embarazosos de los últimos tiempos (sentado en un banco en las primeras horas del año y pidiéndole a la tierra que me tragase). Pero reconozco que he disfrutado mucho.

Ahora mismo no tengo ni idea de cuánta gente me lee, tampoco debe ser mucha, pero eso es lo de menos. Porque sé que hay cosas que escribo que gustan y otras que no lo hacen tanto. Es cierto que alguna vez he usado el blog como instrumento para lanzar una crítica (que seguramente nunca habrá llegado a sus destinatarios), pero es que una de las finalidades de un blog sin temática es justamente esa, la crítica. Por otro lado he hablado de personas que me han sacado sonrisas que he querido plasmar en las palabras de este blog. Aquí intento hablar de todos y de todo.

Los más atentos habréis visto que en este pequeño mundo de historias hay unos protagonistas que se van repitiendo en algunas entradas: un estudiante de periodismo, un grupo de música, un equipo de amigos, un valle perdido, una ciudad llorona y una persona que se merecería un blog aparte (o un libro ya que estamos). Y es que todos ellos me rodean y me dan ideas para escribir. Sí, al principio escribía con mucha más frecuencia y ahora parece que vaya perdiendo el ritmo. Mi única explicación es que nunca me impuse una rutina de escribir y que las ideas van y vienen con diferente frecuencia. Y que muchas veces prefiero estar viviendo estas historias y no escribiéndolas.

Un año. ¿Me lo esperaba? Pues no lo sé la verdad. ¿Cuánto más voy a seguir escribiendo? No tengo la más remota idea. Pero de momento me lo paso bien y mientras haya alguien a quien consiga sacarle una sonrisa o una crítica con estas líneas yo seguiré escribiendo. No pierdo nada. Nunca he perdido nada con este blog. Es más, creo que me he llevado más de una alegría. Así que de momento seguiré caminando con los pies planos.

Feliz Cumpleaños.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Problemas de diseño

Sí, otra vez cambia el diseño. El otro era bonito pero nada cómodo.

Siento la ausencia, creo que ya va siendo hora de caminar con los pies planos de nuevo.

lunes, 17 de octubre de 2011

Pronto se hará de noche

Pronto se hará de noche y volverán los abrigos. Los niños se quedarán en casa y los cafés serán sagrados. De nuevo en la oscuridad, como cuando solíamos invadir parques, reírnos de nosotros, rasgar guantes y abrazarnos como ogros.

Pronto se hará de noche pero te seguiré viendo igual. Los niños nos mirarán recelosos y los cafés no te sabrán tan mal. De nuevo en la oscuridad, nos contaremos los días, sonreiremos para ver mejor, diseñaremos planes y nos vestiremos de invierno.

Pronto se hará de noche y respiraremos el frío de la montaña. Los niños no sabrán lo divertido que es ser así y los cafés no quemarán. De nuevo en la oscuridad conduciremos a tu pueblo, nos esconderemos en los sacos, desconectaremos del mundo y nos observarán las estrellas.



Madre mía cómo pasa el tiempo.

martes, 11 de octubre de 2011

Una sonrisa de (en el) cine

De todos los espectadores que había en la sala, fui el único que la vio. No salía de la pantalla, ni iba dirigida a nadie más que a mi. No sé ni cuánto duró, pero saboreé cada instante de aquel regalo. Una sonrisa de esas que alegran semanas. De las buenas, de las que lo importante no es lo bonita que es sino todo el significado que va tras ella. No importa cómo acaba la película que hay en pantalla porque para ti el final va a ser bueno sí o sí. Una sonrisa acompañada por esa mirada que sale de esos ojos negros que brillan aun cuando no hay luz. Los mismos que no me canso de mirar y que echo de menos aunque desaparezcan sólo unos minutos.

Y sólo era para mi.

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