lunes, 31 de enero de 2011

Adiós (enero)

Debe de ser horrible estar en tu lugar. Todo el mundo te tiene manía, desean que desparezcas. El primer día todo son risas y celebraciones, pero luego llueven las críticas y las ganas de perderte de vista. Que más quieres, eres el primero y eso es una enorme responsabilidad. Ahora que te quedan escasos minutos de vida voy a contarte un secreto: yo te voy a echar de menos.

Te debo una. Te mentiría si te dijese que he deseado tu fin, pero en esta ocasión sería injusto escupir una sola palabra en tu contra. Me has sorprendido. Desde tu aparición hasta tu inminente marcha no he dejado de sonreír. No sólo has traído contigo un nuevo año, esta vez has querido lucirte. Y lo has hecho con nota. Gracias por regalarme momentos de esos que son difíciles de borrar de nuestra complicada cabeza: en las montañas, en la ciudad, en los parques, en la Sala Monasterio, en la universidad... Gracias.

Llega tu hora y no quiero molestarte más, pero no puedo dejarte sin volverte a decir la palabra mágica: Gracias. Espero que los que te siguen se porten igual de bien.

Adiós bonito.

Estimado soñador

Estimado soñador,

Aprovecho ahora que tus ojos están cerrados y tu cuerpo en posición horizontal. Tranquilo, no te despertarás antes de tiempo. Tampoco te privaré de tus sueños. De eso venía a hablarte, de los sueños. Hace tiempo que paso por aquí y me fijo en lo que ves cuando te rindes al sueño. Por explicártelo de alguna manera comprensible, es como sentarme a ver una película. He visto de todo: deseos, recuerdos, ansias, miedos... todos con mil formatos diferentes y de duración distinta. El catálogo más fascinante que existe.

Es inevitable que sueñes. Es posible que te levantes y no recuerdes nada de lo que acabas de ver, o vivir si prefieres llamarlo así. Pero algunos sueños los recuerdas. Reconócelo, hay días que desearías recuperar ese sueño y otros en los que enterrarías el sueño en lo más profundo de la corteza terrestre para no volver a verlo. ¿Pero te has preguntado alguna vez a ti mismo si tomas parte en los sueños?. No es fácil. Requiere esfuerzo y mucha fuerza, pero hay que saber cambiar el papel de espectador al de actor. Algunos sueños se persiguen, otros se combaten y otros se añoran. Pero no podemos ningunearlos, olvidarlos de un día para otro. Tampoco podemos vivir sólo de ellos. Sencillamente, hay que saber, digamos, "gestionarlos".

Ahora me tengo que ir, ha sido un placer conocerte y meterte semajante lío en la cabeza. Si alguna vez quieres hablar más conmigo no me busques en el mundo real, porque yo sólo me muevo por lo onírico. No me confundas con el subconciente, la conciencia, tu ángel de la guarda, hada madrina o Leonardo di Caprio. Ellos ya tienen su trabajo.

Aténtamente,

Cops

PD: Es lo que tiene un lunes aburrido, escribir mientras se escucha a Delafé y escuchar sueños de otros. :)

sábado, 29 de enero de 2011

Casi Feliz

Escribo desde el Pirineo. Hace dos días que estoy aquí. Sí, el mismo jueves por la noche, al acabar las clases subí aquí. No es, por lo tanto, un fin de semana normal. El viernes subí a unas pistas prácticamente vacías y disfruté de un poco habitual viernes de esquí. Nada mal, "pero falta nieve" pensé. Fue llegar a casa para comer y empezó a nevar. Pero no una nevada de esas que dejan caer unos pocos copos pequeños y deformes. No. Copos de formación perfecta empezaron a caer de las nubes y en cuestión de horas todo estaba blanco. En ese momento mi sonrisa (que desde hace casi un mes no se va) se hizo todavía más grande. Así, sonriendo, cubierto con una manta y mirando el recién encendido fuego en la chimenea me quedé dormido en el sofá. Una de las mejores siestas que me he echado. Me levanté y todavía nevaba más. Se me ocurrió decir que Eriste empezaba a parecerse a Finlandia, pero alguien más cuerdo que yo dijo que sin auroras boreales aquello no sería el país lapón. Cierto. Hoy ha amanecido nublado, pero el paisaje estaba blanco. He vuelto a subir a pistas para dejar que mis piernas se hundiesen hasta las rodillas en la recién caída nieve. Y de repente el cielo se ha despejado. Mi sonrisa era descomunal.

Podría decir que soy plenamente feliz, pero falta lo que haría que todo esto fuese redondo. Aunque hoy para comer hay lasaña.

:)

miércoles, 26 de enero de 2011

Las lágrimas de Barcelona

Esta noche he visto a Barcelona llorar

¿La razón?

No le gusta que le hagan sombra.

lunes, 24 de enero de 2011

Negro y Amarillo

Dos miradas se cruzan entre la vergüenza y la curiosidad. Cada uno mantiene la distancia por si acaso, pero están más cerca de lo que creen. Hablar o mantener el silencio es la cuestión. En sus oídos todavía suenan las canciones que sonaban en la discoteca. De fondo se escuchan las canciones de la radio. Festival de sonidos. En la respiración, en el aliento y en las palabras se siente el alcohol y el cansancio. El numerito rojo sigue subiendo mientras las farolas juegan con la luz y la sombra de la escena. Una secuencia que parece corta pero lo que de allí saldrá no lo es tanto. Pasados unos minutos, uno se despide. Acaba de terminar el prólogo.

Si quieres escribir una novela, si quieres dirigir una película, si lo que quieres de verdad es empezar una aventura fascinante... no lo dudes ni un segundo:

Súbete a un taxi.

Clase de catal....zzzzzzzzzzzzzzzz

Es como una voz en off. De vez en cuando distingo entre el conjunto de sonidos que emite esta mujer alguna palabra relacionada con la lengua catalana, su gramática, su ortografía y no sé qué más. Hoy estoy en primera fila, a escasos metros de ella. Sí, es la situaicón idónea para prestar atención e intentar seguir el hilo de la clase. Pero es imposible. Si algún ser humano aguanta toda clase sin descontrarse, haciendo los ejercicios... perdón, eso no es un ser humano. Me sabe mal porque estoy convencido de que podríamos aprender cosas útiles, pero cuando no se puede no se puede. Y punto. Además, hoy es lunes, es tarde, hay compañeros que ya deben estar en casa, fuera hace frío, igual hay sopa para cenar... Nada, cada semana lo mismo: Una hora desconectado del mundo mientras una vocecilla va sonando en mi cabeza

sábado, 22 de enero de 2011

Río por no llorar

Pescar un gran pez,
hacer un batido,
subir la persiana,
encontrarme contigo,
hacer el amor después de la tormenta,
salir con Monti a jugar con las cuestas,
tumbarme en la arena,
una cerveza fresca,
nadar en el mar,
bailar de verbena,
refrescarme la frente en una fuente,
pedirle un favor a un hermano valiente,
perder el tren,
perder la cabeza,
encontrar una sonrisa
y perderme en ella
hacer la compra,
comprar una botella,
beberla en pareja,
jugar bajo la mesa,
viajar en trenes,
la colonia Denenes,
leer un libro que me quepa en el bolsillo,
bajar piñones,
comer macarrones,
hacerme el despistado en las reuniones,
mirar diez capítulos seguidos de una serie,
jugar al Guitar Hero
y creerme en puto héroe,
marcar tu calendario,
pisar el escenario,
volar por tu barrio escondido en un armario,
subir tu salario emocional hasta el campanario,
sí, soy un solitario,
un proletario del vocabulario,
y hoy rimo todo con río porque sonrío por no llorar,
hoy río por no llorar,
sí, sonrío por no llorar,
yo hoy río por no llorar.

(Delafé y las Flores Azules)